Te imagino a ti, aquí
en una tarde de otoño, sombría.
Escuchando tu risa, en mi sonrisa
bailando al son de nuestros latidos unidos.
Te imagino a ti, aquí,
con tu cuerpo acalorado
junto al mío,
ebrios de libido, respirando pecado.
Lo que siento por ti no lo he definido,
no percibo amor puro, no percibo placer absoluto,
mas no puedo evitar esta atracción irracional.
Mi mente me detiene cuando pienso en todo
lo que te deseo y podría llegar a desearte,
mi mente detiene a mi imaginación para todo lo que podría hacerte.
Eres una víctima de mi disfrute en la fantasía,
un fuego que quema toda mi piel y me deja con letargo en el ensueño.
Por otro lado desearía no hacer ningún ahínco
para que te rindieras, y dejaras fluir el mar de tus sueños,
y yo ser también una víctima de tus quimeras.
lunes, 4 de febrero de 2013
lunes, 24 de diciembre de 2012
Canto místico
En la infinidad de mi alma,
arranca, oh Señor,
a este ser que entrometiste en ella.
a este ser que entrometiste en ella.
De los campos lo recogí y lo guardé para mí.
Tan puro era, tan celestial su mirar.
Era un pastor tuyo señor,
Eros me flechó sin yo avenir,
ahora tarde es para mi emoción,
y esquivar la saeta mortal es frustración.
y esquivar la saeta mortal es frustración.
Del mar son sus ojos,
mas los quiero para mí y
no compartirlos con nadie más.
no compartirlos con nadie más.
En la ruca, en los orígenes su corazón está,
mas su corazón lo deseo con fervor,
y con toda la congoja lo perdería,
tanta desdicha desearía que no fuese mía.
La infinidad de mi ser es él,
De la luna bajó Artemisa a proveerle,
porque es bendito de ti, Señor,
mas no de mí.
Lo siento una víctima de mis pecados,
de mi pensamiento socavado,
bien en lo profundo,
bien en lo profundo,
bien en lo hondo de mi sigilo
esperando que él no se entere de la verdad de perogrullo.
Qué calamidad ahora que sabes, tú, oh Señor,
¿cuál será mi aciago augurio esta vez?
cuan inmenso asecho hasta pagar la deuda de amarle...
¿Qué? ¿Señor, le has expirado el ápice de su vida?
Me has arrebatado el último aire para guardar su respiración
junto a tu regazo pues es tu hijo más preciado.
De haber sabido que tanto dolor padesiese yo hoy,
hubiese provocado mi desahucio anticipado,
sin haber caído en la desgracia de Venus,
y solo ahora pido a Anubis que me secuestre
a su mundo de ánimas perdidas,
como alma resignada
como alma resignada
que mora en la necrópolis de los subterráneos
laberintos que serán la solución pues,
al parece,
es donde acaba el amor.
al parece,
es donde acaba el amor.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Cansancio
He me aquí derrotado por el cansancio singular,
de una vida sin un sentido más.
Me encuentro en una encrucijada,
donde el amor se acaba,
y la oscuridad es el dios de mi mirada.
La fe consumida en llamas
de una vela casi apagada,
los fuegos del destino cortan quijadas
abapulladas y vencidas por
una infinita calamidad.
En el silencio de la noche me dejaré llevar
para no contener más a mi alma,
ha de volar lejos, muy lejos de mí,
cesando, por fín,
la bélica lucha por la paz.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Parábola del hijo perdido
Dicen que lo han visto caminando por las calles de Santiago, vestido con prendas holgadas y sus cabellos a la deriva del viento. Con un dolor en su frente recordando que fue un joven lleno de sueños, se topa con algunas personas y se da cuenta que ya ni siquiera crucificarse servirá para cambiar la mentalidad colectiva de la sociedad. Llora por su actual impotencia de desconsuelo total, se sienta en una vereda y retoma su deleitoso néctar milagroso. Como nadie lo ve, de soledad se acuesta a esperar el sueño final, quizás arriba renazca su esperanza en la humanidad.
lunes, 5 de noviembre de 2012
El Ciervo Sereno de Dios que robó mi corazón
-Hermosa como tú - dijo,
y trémulo tomó mi mano y la besó
para no besar mi boca que es escurridiza
pero no más que la suya.
Sus labios son néctar prohibido de otro dueño,
no puedo mirarlo sin embargo lo hago simulando
ver su sonrisa contagiosa,
tan lejano a la verdad
aquel soplo del aire que escapa de él,
y tan próximo a un beso mío
fruto de mi locura aventurada.
Es tan imposible como atrapar al viento
y guardarlo para mis pulmones,
tan inferior el deseo que huye de mí
al comparar mi mundano latido con el suyo,
que lo hace tan distinto
y tan excéntrico al son de lo común de mi vivir,
él está fuera de mí.
-Te quiero - salió firme esa palabra de sus labios,
pero un te quiero bondadoso que no pretende atraparme,
y que me deja libre para seguir la brisa que exhala mi alma,
que no sabe que mi alma lo desea,
que no sabe que lo esperaba,
que no sabe que mi alma se vuelve a enfermar,
que no sabe la lozanía y juventud que hemos perdido
ahora que no nos tenemos.
y trémulo tomó mi mano y la besó
para no besar mi boca que es escurridiza
pero no más que la suya.
Sus labios son néctar prohibido de otro dueño,
no puedo mirarlo sin embargo lo hago simulando
ver su sonrisa contagiosa,
tan lejano a la verdad
aquel soplo del aire que escapa de él,
y tan próximo a un beso mío
fruto de mi locura aventurada.
Es tan imposible como atrapar al viento
y guardarlo para mis pulmones,
tan inferior el deseo que huye de mí
al comparar mi mundano latido con el suyo,
que lo hace tan distinto
y tan excéntrico al son de lo común de mi vivir,
él está fuera de mí.
-Te quiero - salió firme esa palabra de sus labios,
pero un te quiero bondadoso que no pretende atraparme,
y que me deja libre para seguir la brisa que exhala mi alma,
que no sabe que mi alma lo desea,
que no sabe que lo esperaba,
que no sabe que mi alma se vuelve a enfermar,
que no sabe la lozanía y juventud que hemos perdido
ahora que no nos tenemos.
Tempos Fugit
Tiempo, ¿no serás tú mi enemigo mortal?
Pasas tan fugaz, tan voraz.
Me destrozas el espíritu condenándome a la voluntad del mundano andar,
haciéndome pensar que eso es lo real. Pero te equivocas y me haces equivocar.
No quiero ser un prisionero más de tus cadenas de falso material.
No quiero verte volar y que dejes que todas las escenas de mi vida se vayan,
y yo ser un simple testigo común,
y yo ser nadie, y yo ser nada en mi propia nada,
en mi película de nada que no cuenta nada,
porque todo pasó ya, y nada tiene sentido ahora.
Y mis propias palabras de hace dos segundos se han hecho insignificantes,
porque no son nada ahora, y el ahora tampoco es importante porque ya es ayer.
Y el ayer se aleja, y parece que es mejor
ser solo un testigo que mira mis escenas de vida que se van
y se alejan y se van fuera de mi alcance corren y se van...
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